La Princesa Hisako, con Japón; Endo no se entrenó y Sakai, en el gimnasio

Adrian R. Huber

Adrian R. Huber

Doha, 28 nov (EFE).- La Princesa Hisako, integrante de la Familia Real japonesa y miembro honorario de la Federación nipona de fútbol, arengó este lunes a los jugadores de Japón, rival de España el próximo jueves en el Mundial de Qatar 2022, antes del entrenamiento en las instalaciones de Al Sadd, en el que no participó, por precaución, el centrocampista Wataru Endo y en el que se ejercitó en el gimnasio el lateral derecho Hiroki Sakai.

Endo, del Stuttgart alemán, notó molestias en una rodilla y después del partido del domingo, que Japón perdió (0-1) contra Costa Rica, en el estadio el Al Bayt de Al Rayyan, fue trasladado a una clínica en la que se le efectuaron unas resonancias que descartaron lesión alguna. Aunque, por precaución, este lunes se quedó en el hotel y no participó en un entrenamiento en el que Sakai (Urawa Reds) se ejercitó en el gimnasio y Takehiro Tomiyasu (Arsenal), la otra baja en el partido contra Costa Rica, lo hizo al margen del grupo.

Antes de la práctica, la princesa nipona, que asistió al partido contra los ticos y que también tiene previsto presenciar en directo el choque contra España en el estadio Khalifa, arengó durante unos minutos a los 'samuráis azules' con el fin que subirles la moral con miras al decisivo partido del próximo jueves.

Previo al aristocrático discurso motivador, el seleccionador japonés, Hajime Moriyasu, comentó antes de la práctica, abierta a los medios -todos con la preceptiva mascarilla-, que el encuentro contra España "será difícil, pero" que "nada está dicho aún".

"España es un equipo muy fuerte, muy técnico; pero además, es un equipo que lucha a tope, muy trabajador. En mi opinión, es una de las mejores selecciones del Mundial", manifestó Moriyasu. "Por supuesto sabemos que va a ser un partido complicado para nosotros; será muy difícil que ganemos, pero yo confío en nuestras posibilidades. Nada está dicho aún", comentó el técnico de los samuráis azules, que se entrenan en el estadio Al Sadd de Doha, la capital catarí, en un complejo deportivo en el que, en otros campos, también se ejercitan las selecciones de Francia -que defiende título en Qatar 2022- y Gales.

El grueso de la plantilla nipona que saltó a los terrenos de Al Sadd se dividió en dos grupos: por un lado los titulares y los que jugaron contra Costa Rica, y por otro los suplentes, entre ellos Take Kubo, delantero de la Real Sociedad -que jugó la primera mitad del partido en el que sorprendieron a Alemania (1-2) hasta que lo sustituyó, tras el descanso, Tomiyasu- y el otro 'samurái' que juega en España, el centrocampista Gaku Shibasaki, del Leganés y con 60 partidos internacionales, aún no ha debutado en este Mundial.

Con Tomiyasu efectuando carrera continua en solitario -y a veces junto al recuperador del equipo nipón-, ambos grupos efectuaron sus respectivos rondos, antes de que los que jugaron el domingo contra los ticos en Al Rayyan completasen una serie de ejercicios de ataque, previos a un partidillo en campo reducido de seis (con petos azules) contra (amarillos) y un comodín (de rojo) que participaba del ataque de cada bando.

España, que en el otro partido empató con Alemania (1-1), lidera, con cuatro puntos, el grupo E, en el que Japón y Costa Rica suman tres, y la tetracampena, uno. Y en el que aún puede pasar absolutamente de todo.

El jueves, a la misma hora que España se mida a Japón en el Khalifa; Alemania y Costa Rica lo harán en el estadio Al Bayt de Al Khor, donde los de Luis Enrique empataron con la 'Mannschaft'. EFE

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